Capítulo 1:
-Estaba en el salón y de repente, sonó el teléfono:
-Hola, buenas tardes, ¿______ ______ ______?
+Sí, soy yo, ¿qué ocurre?
-Llamo desde el hospital, su padre Francisco está aquí ingresado, ha tenido un accidente bastante grave.
+¿Qué? ¡¿QUÉ?! NO, NO, ¡ESO ES IMPOSIBLE!
*Colgué el teléfono*
Salí corriendo y cogí el coche de mi madre sin su permiso, pero me daba igual, era demasiado importante. A los 10 minutos más o menos, llegué al hospital, pregunté en qué habitación estaba mi padre, me dijeron "En la 342". No tardé nada en llegar a su habitación, y allí estaba, solo, con las luces apagadas y con muchísimos aparatos enchufados. La imagen aquella no se me borrará de la mente en la vida...
-Papá, ¿me oyes? Soy yo, ______, tu hija, ¿cómo estás?
No obtuve respuesta, hasta que llegó un enfermero.
-Lo siento, pero tu padre no puede hablar, está en coma...
+Exactamente, ¿qué le ha pasado? Me acabo de enterar y he venido lo antes posible.
-Ha tenido un accidente de coche, no sabemos el por qué del accidente aún.
+¿Se recuperará?
Se quedó callado.
-¡¡Conteste!!
+No lo sabemos con claridad, pero es muy complicado de sobreviva, ha sido un fuerte golpe...
No podía dar crédito de lo que estaba pasando, salí llorando del hospital, pero de pronto, me choqué con alguien bruscamente.
-¡Eh! Ten cuidado y mira por donde vas, estúpi...
+Perdóname, no estaba atento, disculpa.
-Emm... No, no, discúlpame a mí, es que...
No pude evitar el empezar a llorar. El chico, me invitó a sentarme con él en un banco, se le veía preocupado, qué mono.
-Bueno, no me he presentado, soy David, encantado.
+Yo soy ______, igualmente... Y perdona, pero es que mi padre está en coma y es muy duro por lo que estoy pasando...
-Tranquila, aunque no nos conozcamos de mucho, me tienes aquí para lo que te haga falta, ¿sí? Una chica tan guapa no puede estar llorando.
+Muchísimas gracias, eres amor, de verdad, gracias por haberte chocado conmigo.
No pude evitar reírme.
-Así me gusta, que te rías jajaja.
No sé por qué, pero poco a poco, nos acercábamos más y más, nos miramos fíjamente, menudos ojazos, y qué sonrisa tan perfecta, creo que me he enamorado.